Las malocas y el ciclo anual 

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El Río Tiquié es donde nos hemos concentrado en las últimas dos décadas, enfocándonos en manejo ambiental, educación indígena, idiomas indígenas, e investigación indígena e intercultural.

Este proyecto apoyó la construcción y renovación de algunas malocas, las viviendas tradicionales de los Tukanoa, específicamente los que provienen del Río Tiquié, una vertiente del Vaupés que comienza en Colombia y continúa hasta la frontera con Brasil, donde se encuentra la mayoría de sus 350 km de largo. La construcción de estas viviendas conllevó un gran esfuerzo de parte de la comunidad para conseguir la materia prima, como la madera para las columnas y vigas; palmeras para los techos, liana para atarlo todo, y corteza de los árboles para las paredes.

Este proyecto también dio la oportunidad de documentar la labor colectiva de los habitantes de la comunidad, como las técnicas y tecnologías de construcción y las cualidades etnobotánicas de los materiales naturales. También fueron provistos materiales para la construcción (combusitible, herramientas, botas, etc.) y para documentar el proceso. Esto incluía el manejo de las hojas de caranáque se usan tanto para los techos de la construcción como para los rituales que se conducen para convertir la vivienda en un área residencial y ceremonial, que son escasas en la región y los distintos grupos compiten por ellas.  

Las malocas sirven como centro ceremonial y como área de encuentro recreacional, representando la fortaleza sociocultural que tiene la comunidad. También son centros de ceremonia para los manejo do mundo (“manejo del mundo”), una serie de rituales chamánicos relativos al manejo del ambiente según el calendario ecológico-económico y el ciclo ceremonial.  

El centro de enfoque de las viviendas es una caja con plumas que guarda los artículos de ceremonia cuando no se usan. Esta caja está desprendida desde la columna de la izquierda cuando se entra a la vivienda. La maloca junto a esta caja representan la estatus social y ceremonial del dueño y sus cohabitantes, haciéndola la parte más valiosa. Por esta razón, los misioneros se enfocaban en las malocas durante sus misiones, tratando de destruirlas alrededor de la parte brasilera del río Vaupés. Esta práctica colonizadora empezó a disminuir en los últimos veinte años, y así volvió a surgir la práctica de construir estas viviendas en la comunidad.   

Miembros de seis comunidades distintas pidieron apoyo para la construcción de sus malocas, que requerían no solo movilizarlas físicamente sino un gran esfuerzo colectivo. La meta era documentar el proceso en cinco comunidades distintas: Moo-Poea (Caruru-Cachoeira), Wamuña-Pito (São Pedro), Cachoeira Comprida (Yoariwa), Kairataro (Fronteira) and Pinõ Kope (São Felipe, Igarapé Castanha), que participan juntas en las ceremonias anuales, cada cual teniendo un turno para ser anfitrión cada año.  

La escuela indígena le ha proveído clases de investigación a los estudiantes de escuela superior. Esto se incorporará al proyecto en varias maneras, incluyendo: 

  • Incluir a los maestros y estudiantes en el proceso de documentar la construcción de las malocas a través de fotografías, videos y pinturas. 
  • Involucrar a los expertos ambientales para investigar la composición etnobotánica de las malocas, no solo en la recopilación de los materiales sino para analizar el riesgo de extinción de algunos.   
  • Los expertos ambientales indígenas llevarán cuenta de las actividades en las viviendas, específicamente las que conllevan el ciclo anual de ceremonias. Esto lo harán con ilustraciones.  

La violencia cultural ha afectado las regiones cercanas a los centros urbanos y las escuelas misioneras en la región del Río Negro. Por esto, se han introducido formas de protección ceremonial en el área del nacimiento de los ríos, específicamente en la frontera entre Brasil y Colombia, para re balancear o “curar” las hostilidades de la humanidad, así balanceando las relaciones entre los seres humanos y las distintas dimensiones del mundo. Esta práctica de patrimonio socio-ambiental continúa al día de hoy en la población local.  

En toda la región, centros comunitarios como las malocas son lugares de convocatoria, organización, asociación, y afirmación política y cultural. Aún así, solo las malocas construidas cerca del nacimiento de los ríos mantienen la arquitectura única, que es un patrimonio comunal, y los rituales cotidianos. En un mundo cambiando, esta construcción es vital para la continuación de esta práctica cultural de la cuenca del Río Negro.