En junio de 2024, la artista afrocolombiana Astrid González realizó una residencia artística junto a SDCELAR en el Museo Británico enfocada en la colección del Chocó. Como resultado de su experiencia con la colección, la artista produjo un docuarte en el que los objetos del museo cobran vida a través de diálogos con sabedores y portadoras de tradiciones culinarias del Pacífico colombiano.

Colección Chocó, Museo Británico. Crédito foto: Astrid González, junio de 2024.
Durante su visita al Museo Británico, González pudo estudiar, fotografiar y documentar un número importante de objetos de las colecciones del Chocó (Colombia), haciendo nuevas indagaciones sobre un patrimonio afrodiaspórico insuficientemente documentado, parte de una colección ampliamente atribuida a comunidades indígenas. Como parte de su investigación, la artista también consultó un archivo fotográfico relacionado a esta colección en el Pitt Rivers Museum (University of Oxford), con Diego Atehortúa y Louise de Mello (SDCELAR), y entabló una conversación productiva con Diana Mosquera, del Museo Gastronómico del Chocó. Tras estos encuentros, la artista viajó a la región del Pacífico en Colombia, acompañada por el equipo de realizadoras audiovisuales Laura Ríos y Ana María Jessie, para iniciar trabajo de campo y explorar el conocimiento vivo presente en las colecciones—saberes preservados y encarnados por en el Chocó.

Astrid González documentando las colecciones del Museo Británico. Crédito foto: Diego Atehortúa, junio de 2024.
Azotea es un docuarte que visibiliza conocimientos negros y afrodiaspóricos expresados en prácticas culinarias, medicinales, religiosas y cotidianas. La obra es un homenaje a las tradiciones vivas y a las formas en que estas se enraízan tanto en los instrumentos como en las personas. Al invitar a descubrir la riqueza de este patrimonio, Azotea celebra la identidad negra en el Chocó y las maneras en que se se sigue viviendo y transmitiendo hoy día a través de diversas generaciones. En este relato, los objetos cobran vida como instrumentos que acompañan los recorridos de estas comunidades. Tal como reflexiona la artista:
‘Una azotea es un instrumento tradicional en el Chocó, utilizado para diversos usos. Puede ser utilizada para la siembra de plantas medicinales, como contenedor para bañar con aguas y plantas a niños enfermos. Por lo general tiene forma de balsa y viene en diferentes tamaños dependiendo de su uso.
Las azoteas para la siembra de plantas medicinales están por lo general en el patio de las casas, sobre todo de parteras o médicos tradicionales. Se utiliza en altura para evitar que roedores se coman las plantas. En los objetos que vi en el museo, hay una especie de azotea.
La azotea entonces aparece en varios momentos del docu arte, cargando velas en el río, en la canoa que nos introduce a la narración, y en el cierre de la narración. La presentamos conceptualmente como un símbolo de un viaje introductorio para conocer un poco de la vida espiritual en el Chocó. La cocina, la medicina, la espiritualidad se vive en el cotidiano, pues no hay una división cartesiana entre el alma y el espíritu, sino que para que los objetos existan, debió existir un conocimiento para producirlo, y ese conocimiento fue heredado de un ancestro. Entonces, la vida cotidiana en el territorio ancestral del Chocó, es realmente un acto espiritual y de resistencia. La azotea aquí nos encamina a conocer este espacio, como a modo de introducción breve.’
— Astrid González
Descubra Azotea a continuación:
Colaboradoras:
Astrid González: egresada con grado de honor en Artes plásticas de la Fundación Universitaria Bellas Artes, Medellín. Actualmente estudia la Maestría en Gestión y Producción cultural y audiovisual en la Fundación Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano. Trabaja a partir de distintas disciplinas como vídeo, fotografía y escultura, abordando reflexiones sobre los procesos históricos de las comunidades afrodescendientes en América. Su relación con el arte transita también en la investigación por lo cual obtuvo una beca para estudiar el Certificado de estudios afrolatinoamericanos, dirigido por A.L.A.R.I Universidad de Harvard, Boston. Su obra ha sido expuesta en Sudáfrica, Alemania, Senegal, Brasil, Chile, Perú, Angola, Lisboa y Colombia, recientemente en la Pinacoteca, São Paulo; Museo de Arte Moderno de Medellín; y en el Museo de Antioquia. Ha sido reconocida con el premio Seed Award de Prince Claus Fund, Países Bajos 2024. Y obtuvo en el 2023 la beca The Democracy Machine: Artists and Self-Governance in the Digital Age Fellow, otorgada por Eyebeam, Nueva York.
Ana María Jessie: cineasta raizal, antropóloga visual e historiadora, con especialización en Gobernabilidad, Derechos Humanos y Cultura de Paz. Con más de siete años de experiencia en investigación social, dirección y producción de documentales, comunicación intercultural y trabajo comunitario. Actualmente es profesora de la Maestría en Gestión Cultural de la Universidad Jorge Tadeo Lozano. Su trayectoria se enfoca en proyectos que articulan investigación, memoria histórica y prácticas artísticas para la defensa de los cuerpos y territorios negros, indígenas y queer, promoviendo la justicia racial y climática. Becaria Chevening con un MA en Antropología Visual de la Universidad de Manchester, es directora de la Muestra de Cine Afro-Indígena Da Pitti Tiam y fundadora de Trasatlánticas, estudio creativo liderado por mujeres negras y personas diversas en el Archipiélago de San Andrés Islas. Se encuentra produciendo The Coral Man, documental sobre pesca tradicional y conservación del coral, que entrelaza saberes locales —como el oficio de un pescador que siembra corales en el fondo del mar— con investigaciones científicas sobre restauración marina y reflexiones sobre la importancia de los oficios ancestrales y los territorios resguardados por comunidades negras e indígenas.
Laura Ríos: fotógrafa, cineasta y comunicadora social afrocolombiana. Su trabajo audiovisual y artístico, con un enfoque documental, experimental y poético, se centra en las vivencias y narrativas negras, dando vida a poesías visuales que reivindican la memoria y la identidad. A través de la fotografía, el cine y las artes visuales, explora la cotidianidad y la relación con la naturaleza como territorios de ancestralidad. Además, se desempeña como facilitadora y tallerista en comunicación comunitaria con comunidades negras, afrodescendientes, raizales y palenqueras, donde la imagen se convierte en una herramienta de memoria y dignidad cultural.