Las últimas agricultoras del maní de Palenque: Preservando las prácticas agrícolas de las mujeres y las canciones laborales

Mani recogido manualmente y almacenado en la tradicional «ponchera» Palenquera. Foto de Amber Henry.

BY Basilia Pérez Márquez , Amber Henry, POSTED IN All Projects, Caribbean, Isthmo-Colombia

San Basilio de Palenque en Colombia ocupa el título de “el primer pueblo libre de las Américas” debido a su fundación a principios del siglo XVII, más de doscientos años antes de que Colombia obtuviera la independencia de España en 1810.

Mientras los hombres típicamente se dedicaban a la producción agrícola de la casaba o yuca, al igual que del plátano, el arroz, el maíz y un tubérculo denso en nutrientes llamado ñame, las mujeres se acostumbraron al trabajo tedioso de cultivar maní. La práctica es tanto comunal como intergeneracional, ya que se invita a lxs niñxs pequeñxs a recoger nueces junto a sus madres, tías, abuelas y vecinxs. Las mujeres creen que el canto ayuda a liberar las nueces de la tierra, por lo que se cantan canciones especiales para ayudar a sacar las legumbres ricas en proteínas del suelo. Estas canciones emplean el idioma Palenquero, el único lenguaje creole en el mundo basado en el español, el cual mezcla elementos del español, portugués y bantú de la región Kikongo de Congo-Angola. 

Esta práctica centrada en la mujer reúne a mujeres y niñxs a través de canciones rituales, cuentos y antiguas formas de agricultura de subsistencia que han permitido que esta comunidad sobreviva durante más de cuatro siglos. La tradición sostiene que los maníes deben cosecharse durante la primera lluvia del Año Nuevo, cuando el suelo húmedo afloja la fruta. Una vez que la tierra está libre de malezas, la planta de maní se separa de las leguminosas que están enterradas a solo unos centímetros debajo de la superficie. Para cosechar las nueces, las mujeres se sientan en el suelo con las piernas hacia un lado y perforan la tierra con un machete corto y sin filo. Las nueces se recogen en cuencos de metal y luego se llevan de vuelta a la aldea donde se despliegan para ser secadas, clasificadas, lavadas y procesadas para comer. 

A comienzos del siglo XXI, la actividad paramilitar se intensificó en San Basilio de Palenque y el cultivo de maní disminuyó a medida que la inseguridad en las remotas tierras agrícolas aumentabaDebido a procesos de aculturación, emigración y discriminación, muchas mujeres jóvenes de Palenque ahora ven el cultivo de maní como una forma de trabajo indeseable, lo que ha llevado la actividad a un punto crítico de desaparición. En el presente, sólo una mujer continúa practicando esta actividad comunal que fuere alguna vez sagrada en Palenque. Al no continuar con la tradición del cultivo de maní, generaciones de mujeres han perdido la oportunidad de participar en formas de empoderamiento femenino comunitario, de participar en manifestaciones espontáneas del lenguaje palenquero, y de continuar con las historias y canciones orales tradicionales asociadas con el cultivo de maní. 

Se propone hacer un video documental sobre el cultivo de maní que se almacenará en la casa de la cultura en Palenque, la cual cuenta con estudio de grabación y biblioteca. Los archivos digitales de las grabaciones de video se subirán a la página web de la escuela para que se puedan acceder en línea, y la Escuela Técnica y Agrícola de Benkos Bioho podrá acceder a los archivos digitales almacenados allí. 

Se elegirán una selección de 10 fotografías para una exhibición permanente en la casa de cultura de Palenque junto con cortos testimonios de mujeres reflexionando sobre su experiencia con el cultivo de maní.  

 

2 Work Begins at Sunrise

Cultivando en Palenque

1. Techo de palma en pueblo residencial 

Una base de piedra soporta las paredes hechas con palos apilados entre sí y unidos mediante una mezcla de tierra y estiércol, asegurados por un techo de hojas de palma. Estos techos eran construidos tradicionalmente por los hombres de la comunidad, quienes se unían para armar las estructuras para una familia y luego pasaban a la siguiente. Lxs residentes de San Basilio de Palenque viven en la zona residencial, mientras que las áreas agrícolas se encuentran esparcidas alrededor y hasta una hora de caminata fuera del pueblo. 

2. El trabajo comienza al amanecer 

Debido al clima árido de Palenque, lxs agricultorxs salen de sus hogares antes del amanecer para recoger materiales y dirigirse a los campos. Para cuando comienza el día de trabajo el sol ya está saliendo, proporcionando la mínima luz necesaria para trabajar, evitando así los fuertes rayos del final de la mañana y del mediodía. En esta imagen, un caballo aparece pastando mientras el sol comienza a levantarse sobre los campos cercanos. 

3. Viaje hacia el monte 

El viaje desde el pueblo a los campos puede cruzar exuberantes arbustos o caminos despejados como este. Grandes árboles y enredaderas alinean el camino que marca la transición de calles sin pavimentar y casas rústicas a la red amplia de ríos, campos y bosques conocidos como «el monte». 

4. Sembrando cerca del agua 

La tierra ideal para el cultivo de maní mantiene la humedad, por lo cual es ideal sembrar cerca de ríos como el que se muestra en la foto. 

5. Limpiando la tierra 

La primera señal de que los maníes han madurado es cuando de los retoños verdes comienzan a brotar flores amarillas que luego comienzan a secarse. Una vez esto ocurre, el primer paso para recolectar los maníes es limpiar la tierra. En esta imagen, la tierra se limpia a mano moviendo un machete largo con movimientos rápidos paralelos al suelo para liberar la planta de las leguminosas que se encuentran enterradas a solo centímetros del suelo. 

6. Herramientas de trabajo 

Si bien los machetes largos y afilados son los mejores para cortar malezas, la herramienta preferida para el cultivo de maní es un machete corto cuya cuchilla ha sido lo suficientemente desafilada como para agarrarla con fuerza en la mano. Estas herramientas a menudo se hacen cortando por la mitad un machete viejo y sin filo para que sea lo suficientemente corto como para perforar el suelo mientras la persona está sentada. 

7. Aflojando el suelo 

Con el machete cortado y desafilado se excava en la tierra, aflojando el suelo para revelar las leguminosas que se encuentran justo debajo de la superficie. 

8. Fruto de la tierra

Los maníes se extraen fácilmente, y con un giro, la cáscara seca se cae para revelar una pequeña nuez marrón en el interior. Las nueces a menudo aparecen en grupos de dos, pero con suerte se pueden encontrar tres nueces en una, lo cual merece una canción especial. 

9. La “ponchera” 

Las nueces individuales se juntan en delantales, camisas, bolsos y finalmente se arrojan a la ponchera, que es un gran recipiente de metal, generalmente hecho de aluminio. 

10. Salir a secar

Una vez que se han recogido los maníes, se despliegan para secarlos. Luego se someten a un proceso de clasificación donde se retiran las cáscaras secas y se extraen las nueces germinadas para replantarlas. 

11. Tradición Familiar

Las mujeres en San Basilio de Palenque han sido productoras de maní por generaciones. Aquí, una mujer palenquera sostiene una foto enmarcada de su pariente tomada por la antropóloga colombiana Nina de Fridermann en 1978. La imagen muestra a una mujer sosteniendo maníes en la palma de su mano mientras a su lado se encuentra una vasija llena de nueces.   

12. Listo para procesar

Una vez secos, sin cáscara, limpios y lavados, los maníes están listos para ser procesados ​​para el consumo. Se pueden hervir con sal o asarse, pero en San Basilio de Palenque la forma favorita de consumirlos es con azúcar de caña y sal, enrollándose a mano en forma de esferas llamadas «bolas de maní».